El vuelo de Barcelona aterrizó a las 22:15. Afuera del aeropuerto nos subimos a una combi que hacía de taxi para varias personas: muy informal todo, y gracioso.
Esa noche caminamos hasta el puente del Milenio. A la mañana fuimos a la catedral y a las 11:55 nos subimos al bus a Kotor, que pasa por arriba de Budva y Bečići.









